miércoles, 5 de diciembre de 2012

Usted es todo lo que encuentro

Yo busco.

Busco poemas, busco palabras, busco sueños y busco amaneceres para dedicarle. Me gustaría por ejemplo regalarle un pedacito de poema, un pedacito de sueño. Sería lo ideal, por ejemplo, un poema de un sueño. Yo busco, si, pero no encuentro. Ni palabras, ni poemas, ni sueños, ni amaneceres. Yo voy buscando por las esquinas y los callejones.

Yo voy por ahí soñando despierta. Soñándolo, que es un decir. Soñándonos, más bien, porque nunca lo he soñado solo. Y me lo encuentro a usted, usted que siendo tan usted pasea por las esquinas y los callejones, usted que siendo tan usted me encuentra aun sin buscarme.

Y yo pienso que mi búsqueda se hace ilegitima si usted me ayuda a buscar. Entonces usted y yo buscamos, o más bien yo busco con usted tomado de mi mano y fingiendo que no se que busco para que usted no busque. Busco poemas, busco sueños, busco palabras, busco amaneceres.

Yo busco, si, pero no encuentro. Me rindo de vez en cuando, y en ese justo instante lo encuentro a usted tomado de mi mano caminando por esquinas y callejones, buscando sin buscar. Yo busco regalarle sueños, poemas, amaneceres y palabras pero no los encuentro. Yo busco y me doy cuenta de que usted es todo lo que encuentro, usted es mi sueño, mi poema y mis palabras. Su sonrisa es para mi el amanecer.

Entonces no busco, solo lo encuentro. Lo encuentro tomado de mi mano, amaneciendo y preguntándome que busco. Yo le respondo que no busco nada porque usted es todo lo que encuentro. Entonces no le regalo nada más que mi búsqueda y un paseo por las esquinas y los callejones.

(En verdad me frustro por no poderle regalar un verdadero poema, pero siendo sincera últimamente su nombre es el único que encuentro)

jueves, 26 de julio de 2012

Me senté y lloré

Entonces me senté y lloré. Me senté en una silla de bus chiquita y dañada, de esas que nunca te permiten estar cómodo pero por las que igual peleas al subirte en la mañana, llore en un bus, eso es más real que llorar a la orilla cualquier rio.

Ahí me senté y lloré, en silencio. Lloré pasando frente al monumento a los soldados caídos con música fúnebre de fondo, de esas que dejan hueco en el alma. Lloré porque nunca se ha levantado un monumento a los indígenas caídos, a los campesinos caídos, a los trabajadores caídos o a los estudiantes caídos. Lloré porque yo lloraba, a nadie le importaba y eso era prueba de la razón por la que lloraba. Lloré porque todos lloran y a nadie le importa, lloré por mi lucha y por la de mis compañeros, lloré porque recordé que muchos piensan que esa misma lucha no es de ellos.

Lloré porque aun soy capaz de hacerlo, llore sintiendo el dolor de una madre viendo morir a sus pequeños, lloré porque vi en ella morir de sus sueños. Lloré porque lloraba en lugar de acudir a ayudarla, lloré porque no sabía cómo hacerlo. Llore porque vivo en un mundo de ciegos, sordos y mudos un mundo donde no se ama, donde sentir es el peor de los pecados y donde creer es solo cosa de pendejos. Llore porque quise salvar el mundo y nunca he sabido cómo hacerlo, llore porque me vi impotente y porque aun hay mucho que no entiendo. Lloré porque se nos apaga la vida y aun así vivimos fingiendo que todo está bien, que la vida no es justa pero que ese nunca es problema nuestro.

Llore porque llorar no es desgracia, lloré porque pude, lloré porque quise, lloré porque aun siento Pero lo importe no es la razón por la que llore sino la razón por la que deje de hacerlo. Deje de llorar porque aun pienso que en la vida esa no es la salida.

Lloré, si, lloré. Pero me levanté seque mis lagrimas y me propuse cambiar el giro del mundo. Crear, soñar, construir, amar, sentir, imaginar… Sobre todo imaginar, ser lo que imagino, ser lo que quiero, ser lo que puede salvar el mundo, ser sobre todo la persona que el mundo necesita para no llorar y crear, soñar e imaginar otro mundo, un mundo a mi lado donde todos seamos quienes cambiemos el mundo.

lunes, 23 de julio de 2012

Cuando le ponga un nombre, se llamará como tú.



Yo nací sola. Crecí sola, nunca tuve hermanos. Yo caminé sola, nunca quise gatear. Yo jugué sola, sola en mi casa de muñecas. Yo jugué sola, me gustaban los columpios. Yo leí sola, me gustaba más la biblioteca. Yo hablé sola, por eso fui buena oradora. Yo he ido a cine sola, yo, suelo ver películas sola, yo suelo almorzar sola, yo siempre he dormido sola, yo he viajado sola, he pasado muchas navidades sola, he celebrado sola mi cumpleaños y así, sola he recibido el año nuevo, nací sin nadie a mi lado y así moriré .
A mí nunca me ha molestado estar sola, como a muchos, muchisimos les aterra la soledad. 

Entonces, así como de repente, quise estar contigo. Quise crecer contigo, jugar contigo, leer contigo, hablar contigo. Me dieron ganas de ir contigo a cine, de ver contigo todas las películas del mundo, de almorzar contigo, de dormir contigo, de viajar contigo, de ser posible, cruzar el mundo a tu lado. Sentí la necesidad de pasar contigo mis navidades, mis años nuevos y de celebrar contigo mi cumpleaños. Nací sola, pero ahora inexplicablemente tengo una ganas locas de morir a tu lado.
A mí nunca me ha molestado estar sola pero ahora me doy cuenta de que como a nadie, me aterra estar sin ti.

viernes, 20 de julio de 2012

Ignorance - Paramore

Ahí estaba yo, sentada frente a una computadora. Justo como estoy ahora, pero era la primera vez, nunca la había escuchado antes… Esta buena, me gustó mucho, le dije a quien hoy sería mi mejor amiga cuando la canción terminó. Fue una buena tarde, aun recuerdo el olor de su apartamento, las fotos que tomamos y lo mucho que nos reímos, como siempre eso, lo mucho que me rió a su lado. 

Ahí estábamos nosotros, sentados en el jardín de Freud, hacía frio, se iba a hacer de noche… Él tiene esa manía, traduce canciones con entonación rara, como si uno no fuera capaz de entenderlas, es curioso, como él. Le quité un audífono y me los puse ambos, escuché la misma canción unas diez veces. Al final no aguanté el nudo en la garganta y decidí quitarla, me preguntaba si tendría algún día el valor para dedicarla. ¿Mauro, nos vamos ya? 

Ahí estaba yo, las lágrimas se me escurrían de los ojos, no podría contenerlas así lo intentara, pero no lo hacía. La noche ya había caído, era 16 de Septiembre, mi cumpleaños. Estaba destrozada, lloraba de rabia, de impotencia, de tristeza y de coraje… Enamorarse nunca es fácil, desenamorarse menos. Él me miraba, estaba pálido, me regañaba, la gente nos miraba desconcertada, más que todo a mí. Y a mi ya no me importaba nada de lo anterior, yo lo único que hacía era llorar y cantar, cantarle en la cara, decirle todo lo que nunca tuve el valor, cantarle por primera vez en la vida algo que me salía del alma, del corazón, con furia, con violencia, con rabia como un rió a punto de desbordarse. Nunca tuve el valor de decirle que él no era perfecto, que yo no fui la única culpable, y en una canción explote y lo dije todo. Dejé la vida en ese puente esa noche, deje el alma, el corazón y todo lo que tenía para regalarle quedo esa noche en ese puente. 




Ahí estábamos, estábamos juntos. Ni la lluvia, ni el frio, ni la extraña neblina, nada pudo bajarnos el ánimo ese día. Las horas transcurrían lentas, yo había llegado justo antes del amanecer y ya estaba oscureciendo. Las puertas se abrieron, la emoción era difícilmente contenida, corríamos frenéticos. Era increíble, en unos minutos tendríamos a Paramore frente a nosotros, de repente todos nos detuvimos al mismo tiempo. El arco iris perfectamente dibujado en el cielo hizo de ese momento totalmente inolvidable, una muestra de los que vendría, un momento sublime y hermoso justo antes de la perfección hecha caos. 

Ahí estaba yo, difícilmente podía respirar, tenía una baranda de metal en mi pecho y miles de fanáticos detrás mío matándose por estar en mi lugar. Los alientos se agolpaban gritando al unisonó, las luces se apagaron y la gente enloqueció. De pronto todos vimos su cabello rojo dándonos la bienvenida. Empezó a cantar y se me olvidó el mundo, ese día también dejé el alma en una canción, la misma canción, pero no con tristeza ni con rabia, sino con la más inmensa euforia. Al finalizar el concierto, alguien que ahora considero mi hermano me abrazó, fue la primera vez que me abrazó y aun siento su abrazo como si sus brazos hubieran acabado de soltarme. La gente que conocí ese día, muchos de ellos a quienes hoy quiero tanto, es algo simplemente mágico e inolvidable. 

Ahí estábamos nosotros, no estoy segura de cuanto ron habíamos bebido, pero se que fue mucho, el volumen no daba más, los vecinos ya se habían quejado pero gracias al ron eso importó muy poco. Cantamos de nuevo esa canción, ella la cantaba dejando el corazón yo la miraba y agradecía a la vida haberla conocido. Cerré los ojos y me dejé llevar una vez más por la música. Es increíble, pensé ¿Como una canción puede traer y evocar tantas cosas y recuerdos? Esa es la magia de la canción, el encanto de la música, la que nos seduce, la que nos transporta, la que puede hablar por nosotros. La música que me acaricia, me estremece, me conmueve, me derrumba, me extasía y me hace vibrar por dentro. 

Una historia en muchas historias y muchas historias resumidas en una sola canción.
Gracias por formar parte de uno de mis mejores recuerdos.

lunes, 18 de junio de 2012

Un nombre

Un nombre que se levanta 
desde el fondo de mi pecho
que sube a la garganta, se hace nudo
me brota a voz en cuello.

Un nombre que se va volando
a lo mas azul del cielo, tus ojos, 
como una oración de mi alma
como un secreto de la ilusión.

Un nombre tengo escrito 
en mis libros que voté al viento
un nombre que va prendido 
a la piel y al pensamiento.

Un nombre que es una historia
que huele a tierra mojada 
que tiene calor de fuego, tus manos 
que sabe vino y carnaval. 

Un nombre que llevo atado
como aroma y sentimiento
Tu nombre, río que desborda
agua, luna, sol y mar. 

Tu nombre que es noche tibia
que es verso y es alegría;
no escribiré entonces mas poemas
mejor escribo tu nombre. 

Que mejor honor a mi padre en un día de esos en que conmemoramos torpemente la existencia... Que mejor detalle que compartir algo que el escribió cuando tenia apenas mi edad, algo que supongo le salió del alma. 

Uno de los mejores objetos que me pudo heredar, un papel amarillo manchado de tiempo y acontecimientos que desconozco. Poema a un nombre...

miércoles, 30 de mayo de 2012

El artista

Completamente concentrado en su trabajo sintió como una gota resbalaba lentamente por su mejilla hasta llegar poco a poco a la comisura de su boca, inclino un poco su lengua, aun mejor que el sudor. Era el sabor de su recompensa por su arduo trabajo, saboreo la pequeña gota de sangre mientras contemplaba unas de sus mejores obras terminadas. Era simplemente hermosa.

Hacía una mañana especialmente fría en Estocolmo. La plaza de Stortorget, normalmente desierta, se encontraba totalmente llena de gente. Justo en medio de la plaza una hermosa mujer, vestida y maquillada impecablemente que ostentaba de un exuberante escote de su vestido blanco al mejor estilo de Marilyn Monroe se robaba todas las miradas. Sus carnosos labios rojos hacían perfecto contraste con su tersa piel blanca, su cabello rubio llegaba justo a la altura de su escote, su busto, su cintura, su cadera, eran perfectos; casi surrealistas, al igual que sus ojos. Su mirada penetrante, gris y fría perdida en algún punto del horizonte.

Todo en aquella chica era perfecto, excepto por un pequeño detalle… Llevaba muerta doce horas y aproximadamente dos horas de pie. Es decir amarada de manera casi imperceptible a una pequeña estructura que sostenía su peso en la mitad de la plaza de Stortorget, ahora acordonada por la policía y los miembros de medicina legal. La chica había sido violada, torturada y luego asfixiada, no había rastros visibles pero los forenses ya lo sabían, esta no era la primera vez que las calles de Estocolmo eran testigo silencioso de “el artista”.

Evelyn Larsson había desaparecido hacia tan solo 22 horas, nadie había reportado su desaparición aun pero su compañero de cuarto y con quien tenía una relación hacia más de dos años se había estado preguntando en donde había pasado la noche. No le dio tanta importancia, no era la primera vez que ella viajara a Upsala sin avisar.

Jonas Wenström era director de su propia compañía, una de las más grandes y conocidas de Suecia. Hombre de negocios bastante ocupado, siempre soñó con ser artista. En su sótano tenia lo que había adaptado como su pequeño taller, allí pasaba la mayor parte de sus horas libres, solo, con su arte era donde mejor se sentía.

Esta vez Alice Lindberg estudiante de segundo año en universidad de estocolmo era quien tendría el privilegio de ser su lienzo, pero antes tenía que divertirla un poco y no podría olvidarse de divertirse el también. Lo primero que hizo fue complacerla, lo veía en su cara, en sus ojos y su boca que aun se dibujaba por encima de la cinta adhesiva que le impedía gritar. Con la mirada ella le rogaba que no la tocara y que la dejara irse. El entendía exactamente lo que debía entender, lo que todas las chicas que habían estado en esa misma mesa, con esa misma mirada le rogaban; que las penetrase.

El con gusto accedió, pero no de la manera esperada. De algún lugar que la chica no pudo ver el sacó una rama de árbol astillada y lo suficientemente grande como para ser usada como bate de beisbol, llena de sangre de alguna victima anterior. La introdujo de un solo golpe por su vagina, ella sintió como su útero y sus intestinos ahora eran una sola masa dentro de su vientre, no podía gritar, no podía moverse, solo podía sentir como aquel hombre desgarraba su cuerpo de adentro hacia afuera por alguna razón desconocida.

Alice murió casí inmediatamente, su cuerpo se apagó como una vela. Wenström estaba totalmente fuera de sí, la estúpida chica murió antes de tiempo. El no pudo divertirse ni dejar que ella se divirtiera, ahora tendría que ponerse a trabajar sin saborear los besos de Alice bañados en sangre. Ya no podría saborear la hemorragia interna en su mirada, cosa que tanto lo excitaba, sin duda aquella estúpida chica débil le había jodido el día.

Jonas Wenström pensó por un momento cual seria esta vez el enfoque de su obra. Decidió darle a Alice un toque rebelde y descomplicado que contrastaría bastante con la imbécil niña casi virgen que había sido en vida y que le había costado parte de la diversión de la noche. El primer paso era siempre el mismo, extraer los órganos y colocar en su lugar felpa, así el cuerpo quedaría más liviano y se podría sostener mejor en una posición natural: Wenström disfrutó mucho el primer corte transversal del abdomen de Alice, como nunca antes, pudo ver como una de sus herramientas preferidas había destruido los órganos de la chica. Se lo merecía, era una maldita puritana que algún día aprendería a vivir la vida, bueno ya no pero eso daba igual, no era problema suyo.

Al extraer cada órgano no podía contener las carcajadas, disfrutaba esa hermosa sensación de plenitud que le proporcionaba apretar los tejidos aun tibios de Alice y sentir como se esparcían por sus manos para colarse entre sus dedos. Era una impresión incomparable, pero el trabajo debía continuar. Para lograr el look rebelde le parecieron convenientes un par de tatuajes, pero como odiaba lo convencional lo hizo aun más interesante. Una escarificación quedaría muy bien y el tono rojo de la carne casi viva expuesta contrastaría perfecto con la blusa negra que tenía en mente para Alice.

Cada corte era más placentero que el anterior, arrancar los trozos de piel y dejar el tejido al descubierto era una sensación única, hermosa y sublime. Un tribal en la zona baja de su espalda cada vez tomaba mas forma, ahora unas cuantas mariposas alrededor del antebrazo derecho y estaría lista, cada tira de piel desprendía un aroma fascinante. La chica se cuidaba, estaba en forma y era vanidosa. Aun así había muerto sin haber ido a la cama, ni a la jaula eléctrica. Lástima, no duró mucho, el hubiera podido hacerla pasar un buen rato.

Para añadir los detalles finales Jonas Wenström enterró los miembros inferiores de Alice en una fina estructura hecha en hierro fundido, introdujo por su ano la parte restante de la estructura y rectifico la posición de la chica. Se veía como toda una rebelde sin causa, totalmente sexy. Alice Lindberg muy provocadora vestía minifalda de cuero negra, medias de maya rojas y negras con diseños, botas de tacon negras un tanto dexcuidadas, camisa básica negra de tirantes y una chaqueta ajustada con el logo de una banda de rock que destacaba su busto perfecto, solo le faltaba un detalle, un guiño de ojo muy fácil de conseguir. Ya era tiempo de poner en exhibición su más reciente obra.

Louis miraba aterrada las noticias, no podía creer lo que veían sus ojos. Su única hija daba un guiño a la cámara del imprudente reportero quien fue inmediatamente frenado por el personal de la policía. Desde Skansen, museo al aire libre de Estocolmo, “el artista” les enviaba saludes a los medios a través de su más reciente obra. Más tarde Jonas Wenström aparecería en el mismo noticiero repudiando tales actos de violencia contra su sobrina, pidiéndole a los medios y a la justicia una pronta resolución del caso.


lunes, 19 de marzo de 2012

Un diario de campo del 2019



16.07.2019. Muchos años han pasado. Me parece increíble aun recordar las palabras que condujeron mi destino a este preciso instante, me parece escuchar en mi cabeza el sonido retumbante de algunas de las primeras palabras de mi clase de introducción a la antropología. En ese momento jamás imagine que tal excitación se fuera a repetir como ahora mismo. Siento el palpitar de mi corazón y el temblor de mis manos; ahora como en ese momento las palabras “para un antropólogo nunca existe un porque si” cobran cada vez más sentido.

Ayer llegó una visitante más que extraña al pueblo. Ella dice buscar algo que yo jamás había escuchado más que en leyendas y uno que otro rumor. Hace muchos años no vino persona tan singular al pueblo, se la pasa haciendo preguntas sin respuestas e indagando sobre temas que a muy pocos interesan y de los cuales muy pocos entienden en el pueblo. Espero hijo, te encuentres muy bien y que sigas estudiando duro.
Con amor Jaime 

16.08.2019. Hace un mes que llegue a mi destino y tengo que aceptar que las cosas van mucho mejor de lo que yo esperaba; a mi parecer he realizado un excelente trabajo etnográfico ya que en el pueblo creen que he venido en busca de un misterio y no conocen realmente la intención de mi estudio, he podido pasar desapercibida en el pueblo. El estudio del fenómeno social que me motiva va muy avanzado. Aunque si bien no he descubierto en el pueblo la conformación de un grupo social con las características que particularmente me interesan creo que voy por muy buen camino.

Todo… bueno casi todo ha sido normal en el pueblo. Creo que recordarás la visitante que te nombre en mi última carta; ha seguido con su ánimo curioso preguntando y preguntando. No sé si eso o su extraño comportamiento es lo que ha motivado a tus antiguos compañeros de escuela a concentrarse en ella; sus comportamientos y preguntas los inquietan cada vez más, tanto que los he visto hablar entre ellos acerca de esto casi a diario. Salúdame a tu hermano y recuérdanos a todos aquí.
Con amor tu padre.

16.09.2019. Ha pasado un mes más de trabajo y pienso que la investigación va muy bien, he estado observando la integración social y la conformación de grupos como fenómeno, estudiándola aun mas y hace poco encontré entre mis libros algo que me inspiró; uno de los primeros libros que leí en la universidad “el etnógrafo no se limita a recopilar hechos…la mente del antropólogo no es ni un cubo, ni una cesta, sino un reflector. Busca y recalca, percibe esto pero no aquello. Resume y reconstruye hechos a partir del flujo de la experiencia”2 me sentí tanto o más identificada que la primera vez que lo leí. Todo lo que hago; todo lo que soy en este momento se conjuga en este simple párrafo.

Creo que si vinieras de nuevo al pueblo no reconocerías a tus antiguos compañeros, hay en su comportamiento cosas que nunca pensé ver en ellos. La visitante, como ellos la llaman, despertó la más viva de las curiosidades. Aun no entiendo el porqué pero se han convertido en su sombra sin que ella lo note; de una asombrosa manera se han organizado para seguir sus movimientos la mayor parte del tiempo, y de manera aun mas asombrosa han detallado y estudiado su comportamiento con los libros por los cuales antes se burlaban de ti al verte leyendo. No había visto a nadie cambiar así solo por observar a una persona se ven tan interesados y absortos que me abruman, tanto que como notarás solo te he hablado de la visitante y lo que en ellos ha causado. Saludes a tu hermano y espero que todo esté bien.
Con mucho amor Jaime

16.10.2019. Cuatro meses desde el día que llegue aquí y creo que es la primera vez que me siento así en cuanto a mi estudio, me siento como Jeff en la película que alguna vez vi en mi clase de introducción a la antropología; inútil, recluida, solo observando por la ventana del hostal día y noche sin llegar a nada concreto y aunque sé que he avanzado en mi trabajo concentrándome en un nuevo foco como lo es un grupo de muchachos que he visto debatir un par de veces en la tienda del pueblo; he sentido que solo me limito a observarlos discutir por horas sin ni siquiera poder oír a cerca del tema que tanto les apasiona. Se que ese tema en común es algo que los mueve y los agrupa; los unifica y es exactamente el fenómeno social que deseo estudiar, pero me siento realmente impotente al no poder tener una mirada más cercana objeto de su unión para poder llegar a una conclusión para mi estudio.

Curiosamente el interés de tus compañeros parece ser contagioso; podrás llamarnos locos pero en estos últimos días don Luis el tendero y yo nos hemos unido a tus compañeros en su observación a la visitante. Don Luis ha aprovechado sus visitas a la tienda y hablado con ella a cerca de porque se encuentra aquí ella dice que viene en busca de un misterio que cuentan en leyendas pero nosotros no estamos muy convencidos de eso. Yo por mi parte aprovecho sus caminatas matutinas para encontrarla según ella casualmente y hablar de temas que han ido desde la cocina hasta la religión y la política.Espero no aburrirte con mis cartas que ahora solo hablan de la visitante, tranquilo tu mama también dice que estamos locos. 
Con cariño tu padre

16.11.2019. Hoy me lleve la más grande sorpresa que he tenido en toda mi vida, la emoción no se equipara al asombro cuando en un acto no sé si de determinismo o de espontaneidad me atreví a encontrar por la fuerza el objeto de la pasión del grupo social al que estaba estudiando ya que me había sido realmente imposible escuchar alguna de sus discusiones. Me sorprendí al ver relatado en uno de sus cuadernos cada uno de mis movimientos de la semana pasada: las preguntas que yo les hacía, tanto como las respuestas que ellos me daban, mis comportamientos y costumbres que ni siquiera yo misma había notado en mi manera de actuar y hablar estaban descritos detallados y analizados en aquel cuaderno. Después de la estupefacción acepto que tarde un poco en entenderlo todo, ese objeto que tanto les apasionaba a ellos y que tanto deseaba yo descifrar era yo misma; inmediatamente me vino a la cabeza esa figura del perseguidor perseguido que tanto debatí a lo largo de mi carrera. En este caso me encontré con un estudio etnográfico detallado a cerca de una etnógrafa.

martes, 6 de marzo de 2012

No me gusta el arte de Monet

Soy una persona de extremos, Blanco o negro, tómalo o déjalo, Frió o caliente, odio divagar aunque en este momento es todo lo que he hecho... A continuación explicare entonces como acabo de hacerlo, por que odio el arte de Monet y por que no tolero a la gente que parece hija de uno de sus pinceles.



Despertar, seguir estando dormida. Bañarse, despertarse de una buena vez… Empezar a pensar, no querer hacerlo. Desayunar, discutir como siempre por temas triviales de la vida cristiana y querer haber nacido en una familia laica o atea o militante o zapatista o al menos una liberal.

Tomar un bus, mirar por la ventana y ver muchos cuadros de Monet observándote sin que tú los observes a ellos. Respirar, maldecir al los dioses del Olimpo y del averno por no poder hacerlo sin dolor. Pensar, evadir de nuevo el tema mentalmente.

Tener clase, seguir tu vida… Así es siempre todo, como un eterno laberinto sin salidas ni entradas. Como un laberinto que estas condenado a repetir con pequeñas variaciones pero que siempre te conduce a la misma confusión.

Yo pensé en escribir esto contemplando unos de esos cuadros de Monet y del atardecer difuso. ¿Por qué? Es simple, no soy capaz de pensarlo, mucho menos voy a poder decirlo… Escribiéndolo soy neutra y desboco mis sentimientos en el rítmico oprimir de las teclas. No estoy bien. Habría que ser idiota para no notarlo.

Todo es un cuadro de Monet, todo se pierde y se difumina. El me fastidia, el también se pierde y se difumina, es demasiado gris. ¿Pero cómo sería capaz yo de decirle eso? No lo soy, ese es el punto. No lo fui y no lo seré. Es difícil de explicar, ni yo misma sé que es lo que pasa o que fue lo que paso. No se que, ni en qué momento pasó… Es más, no sé ni siquiera si algo paso.

Me siento culpable, culpable de su felicidad. Es algo triste porque yo siendo su felicidad esperaría que él fuera la mía y no es así. Soy envidiosa, un poco cruel, pero sincera… Odio ser quien soy. Por decirlo tan crudamente y por esperar que él lo lea y no se sienta mal, espero que eso pase y sé que no será así. Yo lo haría, o no lo haría. No sé quién soy y no sé qué haría ¿porque he de saber o por qué ha de preocuparme por qué haría él? Se supone que lo haga, lo intento pero no puedo.

Siento que no lo conozco, siento (al contrario de lo que él dice sentir) que entre más lo conozco menos me agrada. Siento que él no me conoce, siento que no le gustaría hacerlo ¿Cómo podría yo decirle te adoro a un desconocido? Es algo completamente estúpido, hipócrita y hueco en mi opinión.

Siento que el haría cualquier cosa por mí, eso me fastidia. No quiero eso, no quiero a alguien así. Detesto esa sumisión, se me hace débil, en mi opinión despreciable. No me gusta la debilidad. No quiero a alguien que quiera descubrir cosas sobre sí mismo y que les pregunte a los demás ¡¡Me parece ridículo!! No quiero a alguien ese es mi problema. No es que no lo quiera a el, es que no quiero quererlo.

No sé como tome el esto cuando lo lea, pero me parece lo más lógico que él lo lea. Al fin y al cabo fue pensado, sentido y escrito por su causa. Solo espero que no me odie, aun así no quiero escuchar que me quiere porque no porque no lo merezca sino porque él no tiene motivos para hacerlo.